Real Madrid 2-2 Valencia: Como se dice en los toros, Asensio es un futbolista de pitón a rabo. Es la bomba. Nunca un empate le supo tan bien al respetable del Bernabéu, porque tendrá tiempo de olvidar los puntos perdidos frente a un Valencia que ha regresado, y esta vez en serio, con hechuras, pero le permite confirmar lo que todos intuyen, y es la llegada imparable de un jugador en mayúsculas. A sus 21 años, sin Cristiano, ni Sergio Ramos, se echó a la espalda a todo un Madrid. Fue su goleador, fue su líder, es su ilusión.

El primero de los dos goles que consiguió frente al Valencia, nada más empezar el partido, no está ya entre lo más selecto de su book, a pesar de esa mezcla de sutileza y contundencia con la que resolvió el disparo, y es que hubo tanta potencia como colocación. Es la combinación de los elegidos, como los chefs capaces de llevar hasta el paladar el dulce y el salado en un mismo bocado. No obstante, lo que resulta relevante es la pasmosa facilidad con la que lo realiza frente al esfuerzo enconado de quienes le persiguen. Eso augura una progresión que, hoy, es impredecible, incluso para Zidane. Por el momento, el entrenador no pierde oportunidad de colocarlo en el campo.

A la primera ausencia, una ración de Asensio. En la zona alta del centro del campo, es mortal, porque cada pérdida o error del contrario, lo encuentra de cara, con metros. Es lo que sucedió tras uno de los escasos errores de este Valencia que parece otro, bajo el mando de Mateo Alemany y Marcelino. Buena cosa.Kondogbia se encontraba en la trayectoria del pase mal realizado por el Valencia en esa jugada, aunque, de ahí en adelante, fue una baliza. Menudo debut. Para el entrenador asturiano es una pieza básica, junto a Parejo, a quien ha entregado el mando.

En dos partidos, ya se aprecian en el Valencia las señas de identidad del credo de Marcelino, un entrenador al que le interesa más la verticalidad que la horizontalidad. En la era de la posesión, era un técnico contracultural en la escuela española. El 4-4-2 permite escalonar a sus delanteros, ayer Zaza y Rodrigo, al tiempo que ofrecer profundidad a sus laterales. Por ese camino llegó el empate, en una doble acción de Lato y Gayá, que engañó a Caravajal como si llevara un capote. Lo atrajo para después lanzar a su compañero, que lo dobló por la izquierda. Al centro acudió Carlos Soler para batir a Keylor. Fue una acción coral, bella, con calidad, arrojo y mucho trabajo previo.La acción del empate reveló uno de los problemas estructurales con los que partía el Madrid, por las ausencias de Varane y Sergio Ramos.

Sin más centrales que Nacho, Zidane optó por Casemiro como su acompañante. En todo lo que fue anticipación, el brasileño estuvo bien, a su nivel, pero en esa jugada le faltó la posición propia de un especialista. El central debe acudir siempre a cerrar ese centro al lugar al que sólo fue este Carlos Soler, del que se va hablar mucho en el futuro.Igualar el marcador permitió a Marcelino volver al punto de partida, con un repliegue más bajo de lo que querría, pero el Bernabéu es el Bernabéu. Para el Madrid no resultó difícil, pues, encontrar distancia de disparo, ocasiones, pero sin sacar de su sitio a la defensa rival y, sobre todo, con una definición impropia de su nivel. Sucede cuando Benzema lanza fuera, hasta cuatro veces, o al palo, y Bale no emboca. La sombra de Cristiano es omnipresente. Los pitos, también, esta vez para el galés. La comparación con Asensio, hoy, no se sostiene.

Isco, en un mal día, no contribuyó a la amenaza. Se retiró mareado y Zidane decidió que lo sustituyera Kovacic, porque veía lo que todos los demás, a un Kondogbia dominador, finalmente también en el área contraria. Retrasar a Casemiro dejaba un lunar en el centro. Cuando regresó a su sitio en busca de Carlos Soler, se jugó la expulsión.El Madrid imprimió intensidad a su ritmo de juego, pero no se desbocó hasta el final. El riesgo de sufrir algo peor era evidente, como demostraba en sus salidas el Valencia.

Fue lo que finalmente padeció, en la contra gestionada por Rodrigo y solventada por Kondogbia. Neto, mientras, respondía como mucha seguridad al que mejor vio su portería, Modric. Después de tantos años en la suplencia de Buffon, este portero ha encontrado una ocasión en la limpia de Mestalla, con Diego Alves entre los sacrificados. Algo había que hacer. El único fallo de Neto, un mal pasito, fue ante el peor enemigo posible: Asensio. En el lugar de Cristiano, una falta, se comportó como un grande. Aunque su dicha no fuera completa, no todos los empates son iguales.ón al término de la segunda jornada.

Deja tu comentario:

Subscribe la noticia | Subscribe los comentarios

Marcador LaLiga

Jornada 6

Atlético
2
-
0
Sevilla
Fin.
Alavés
1
-
2
Real Madrid
Fin.
Málaga
3
-
3
Athletic
Fin.
Girona
0
-
3
Barcelona
Fin.
Espanyol
1
-
0
Deportivo
1ªP
Getafe
-
Villarreal
SC
Las Palmas
-
Leganés
SC
Eibar
-
Celta
SC
Real Sociedad
-
Valencia
SC
Betis
-
Levante
SC

Pichichi 2017/18

Jugador
Equipo
G
-----------------
---------
------
Leo Messi
BAR
9
Maxi Gómez
CEL
5
Zaza
VAL
4
Juanmi
RSO
3
Bardhi
LEV
3

Zamora 2017/18

Jugador
Equipo
PJ
G
--------------------
-------
----
------
Ter Stegen
BAR
6
2
Sergio Rico
SEV
6
3
Jan Oblak
ATL
6
4
Gorka Iraizoz
GIR
6
8
Pacheco
ALA
6
10

Seguidores

Copyright © La Grada Sur - Firmado por lagradasur.com - Contacto: lagradasur@hotmail.com